La compañía participó en paneles sobre competitividad minera, estándares internacionales y desarrollo territorial, destacando la importancia de generar beneficios para las comunidades de Antofagasta y fortalecer la formación de futuros trabajadores.
La minería del litio enfrenta un desafío que va más allá de abastecer la transición energética: transformar su actividad en oportunidades concretas para los territorios donde opera. Esa fue una de las principales materias que Novandino Litio abordó durante la Conferencia de la OCDE sobre Regiones y Ciudades Mineras 2026, realizada en Antofagasta.
La compañía participó en distintas instancias de conversación junto a representantes de la industria y especialistas internacionales, donde se analizaron los desafíos geopolíticos de los minerales estratégicos, los estándares de sostenibilidad y la contribución de la minería al desarrollo regional.
La conferencia también permitió abordar el papel de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA) y la necesidad de construir una visión compartida entre empresas, autoridades y comunidades.
Competitividad y sostenibilidad
Uno de los principales debates estuvo relacionado con la capacidad de la industria minera para responder a la creciente importancia internacional de los minerales vinculados a la descarbonización.
José Miguel Berguño, vicepresidente de Servicios y Sostenibilidad de Novandino Litio, participó en un panel sobre los desafíos de la industria, donde destacó la necesidad de compatibilizar eficiencia operacional, competitividad y beneficios para el entorno.
“Por mucho que trabajemos por un mundo más verde, un mundo con una mejor condición ambiental, también tenemos el deber de ser muy eficientes y a la vez creadores, ser capaces de crear valor a nivel local con nuestro entorno, nuestras comunidades y quienes viven acá en la región”, señaló el ejecutivo.
Su intervención puso sobre la mesa uno de los desafíos de la minería vinculada a la transición energética: avanzar hacia operaciones ambientalmente más sostenibles sin perder competitividad en los mercados internacionales.
Estándares para la industria
La discusión también abordó los estándares internacionales que permiten evaluar el desempeño ambiental, social y de gobernanza de las operaciones mineras.
Valentín Barrera, subgerente de Sostenibilidad de Novandino Litio, intervino en una instancia dedicada a estas materias, en la que participaron especialistas vinculados a IRMA, iniciativa internacional que promueve prácticas de minería responsable.
“En este día 2 de la conferencia de la OCDE me tocó participar en una pequeña intervención respecto a los estándares de la industria y cómo Novandino también fomenta y apoya estos estándares”, explicó Barrera.
El ejecutivo destacó, además, la participación de otros representantes de la compañía en conversaciones que abarcaron desde la geopolítica de los minerales hasta el desarrollo territorial y la relación con las comunidades.
Educación y territorio
Otro de los espacios relevantes fue el panel dedicado a la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA), iniciativa que busca orientar el desarrollo de la actividad minera y su contribución al futuro de la región.
Bárbara Blümel, gerenta de Comunidades y Asuntos Públicos de Novandino Litio, destacó que la empresa forma parte de este proceso desde hace más de dos años y que actualmente busca identificar nuevas oportunidades de colaboración y desarrollo regional.
“Nos estamos centralizando en la educación. Buscamos desarrollar la educación para las futuras generaciones de la región de Antofagasta, que serán las futuras generaciones de nuestros trabajadores y trabajadoras de Novandino Litio”, sostuvo.
La formación de capital humano aparece así como una de las prioridades para conectar el desarrollo minero con las oportunidades laborales de las próximas generaciones.
Esta discusión adquiere especial relevancia ante los cambios tecnológicos y las nuevas competencias que demandará una industria cada vez más vinculada a la transición energética.
Visión de largo plazo
Desde la OCDE, José Enrique Garcilazo, Jefe de División, Desarrollo Regional y Gobernanza Multinivel OCDE, destacó que el desarrollo de los territorios mineros requiere considerar tanto los resultados económicos como el bienestar de las personas y los efectos sociales y medioambientales.
“La importancia es discutir cómo las actividades mineras pueden tener un impacto en el desarrollo de la región y las comunidades de Antofagasta. Entonces, la conferencia no solamente se enfoca en la parte económica, sino también en el bienestar de la gente”, explicó.
Garcilazo también planteó que los desafíos de las regiones mineras requieren coordinación entre distintos actores y una planificación que trascienda los ciclos de gobierno.
En particular, llamó a considerar las competencias técnicas que necesitará Antofagasta durante los próximos 10 o 20 años, en un escenario donde los proyectos mineros y sus efectos territoriales se extienden por décadas.
La participación de Novandino Litio en la conferencia dejó planteada una discusión que continuará siendo relevante para Antofagasta: cómo vincular la competitividad de la industria del litio con estándares de sostenibilidad, oportunidades educativas y beneficios concretos para las comunidades que conviven con la actividad minera.






