El seremi de Energía, Alfredo Hernández, anticipó que las nuevas iniciativas estarán concentradas principalmente en generación solar y eólica con almacenamiento en baterías. La región ya concentra el 26% de la capacidad instalada del país.
Más de 88 proyectos energéticos, que en conjunto representarían inversiones superiores a US$20 mil millones, podrían desarrollarse en la Región de Antofagasta durante los próximos cuatro a cinco años. Así lo proyectó el seremi de Energía, Alfredo Hernández, quien destacó que las futuras iniciativas estarán orientadas principalmente a sistemas híbridos, que combinan generación renovable con almacenamiento en baterías, consolidando el protagonismo regional en el proceso de transición energética del país.
La autoridad explicó que estas perspectivas responden al creciente interés de los inversionistas por aprovechar las condiciones naturales y territoriales de la región, que actualmente concentra alrededor del 26% de la capacidad eléctrica instalada de Chile y aporta más del 30% de la generación nacional. A ello se suma la disponibilidad de terrenos fiscales y la identificación de polos de desarrollo energético que permitirían albergar nuevas instalaciones.
Respecto de las proyecciones, Hernández sostuvo que «en los próximos cuatro o cinco años deberían ser algo más de 88 proyectos que contemplan una inversión un poco más de 20 mil millones de dólares». Agregó que las futuras instalaciones serán principalmente híbridas, incorporando almacenamiento a los parques solares y eólicos para enfrentar las limitaciones que actualmente presenta el sistema eléctrico.
Uno de los principales desafíos, según explicó el seremi, corresponde al vertimiento de energía renovable, que se produce cuando las centrales no pueden inyectar toda su generación al sistema eléctrico. De acuerdo con las cifras entregadas por la autoridad, anualmente se desaprovechan alrededor de 6.000 GWh de electricidad en el país, de los cuales aproximadamente el 48% corresponde a la Región de Antofagasta, equivalente a unos 2.880 GWh.
En este contexto, el desarrollo de sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS) adquiere especial relevancia, al permitir conservar parte de la energía generada durante las horas de mayor producción solar y suministrarla posteriormente, especialmente durante la noche. Esta tecnología también contribuye a mejorar la flexibilidad y seguridad del sistema eléctrico, además de facilitar una mayor incorporación de energías renovables.
Nuevas inversiones
Las proyecciones del Ministerio de Energía se conocen después de una semana de intensa actividad en materia de inversiones regionales, durante la cual cinco proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento, que suman US$1.358 millones, registraron avances en su tramitación ambiental. De ellos, dos iniciativas por US$688 millones obtuvieron la aprobación unánime de la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva), se trata de Elena 2 y el parque fotovoltaico de SQM. Mientras que otras tres, por US$670 millones, ingresaron al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA): Pampa del Desierto y los parques Helia y Cenit.
Hernández valoró que este dinamismo también representa oportunidades para la generación de empleo y la participación de empresas regionales. En ese sentido, explicó que la Seremi está promoviendo la vinculación temprana entre los titulares de los proyectos y los proveedores locales, con el propósito de que una mayor proporción de las inversiones se traduzca en actividad económica y beneficios para las comunidades.
Finalmente, la autoridad destacó que Antofagasta dispone de condiciones favorables para continuar atrayendo capitales hacia el sector energético, tanto por su potencial solar como por su extensión territorial. En esa línea, planteó que el desafío será mantener el crecimiento de las inversiones y conseguir que su impacto se refleje de manera tangible en el desarrollo regional.






