La iniciativa Aguas Marítimas busca abastecer con agua desalinizada a la minería y la industria del norte y llega a definición tras recomendación favorable del SEA.
Un proyecto de US$5.000 millones que busca asegurar el suministro de agua para la minería entra en su fase decisiva en Antofagasta. La iniciativa Aguas Marítimas, de Cramsa Infraestructura, será votada este lunes 4 de mayo por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA).
La propuesta apunta a producir y distribuir agua desalinizada para sectores clave como La Negra, Antofagasta Norte y Calama, en un escenario de alta presión sobre los recursos hídricos en el norte de Chile.
Evaluación ambiental
El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) recomendó aprobar el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto, concluyendo que cumple con la normativa vigente y que incorpora medidas adecuadas de mitigación y compensación.
El Informe Consolidado de Evaluación (ICE) también estableció que la iniciativa identificó correctamente los permisos sectoriales y cumplió con los requisitos técnicos exigidos.
La decisión final quedará ahora en manos de la COEVA, que deberá resolver si autoriza una de las mayores inversiones en infraestructura hídrica del norte del país.
Capacidad y obras
El proyecto considera una planta desalinizadora con capacidad de producción de 700 mil m³ diarios de agua mediante ósmosis inversa.
Incluye además obras marítimas para captar 1.685.000 m³ diarios de agua de mar y un sistema de descarga de salmuera de 985 mil m³ diarios.
Las instalaciones se ubicarían en la planicie sobre caleta Bolfin, en la Región de Antofagasta.
Sistema de transporte
La iniciativa contempla una red de tuberías enterradas que se extenderán por 472 kilómetros, junto con estaciones de bombeo y estanques de distribución.
El sistema permitirá que terceros retiren agua para usos industriales y productivos en distintos puntos del norte.
También incorpora una línea de transmisión eléctrica de alta tensión conectada al Sistema Eléctrico Nacional.
Definición clave
La votación de este lunes marcará un punto de inflexión para el desarrollo de infraestructura hídrica en el norte, donde la desalinización gana protagonismo frente a la escasez de agua.






