Más del 40% de las grandes faenas ya utiliza estos sistemas, que integran datos en tiempo real y transforman la gestión operacional.
Supervisar una mina a cientos de kilómetros ya no es una idea futurista. En Chile, más del 40% de las grandes operaciones mineras utiliza Centros Integrados de Operaciones (CIO), consolidando un modelo que redefine la gestión del sector.
Estos sistemas permiten monitorear procesos en tiempo real, anticipar riesgos y coordinar decisiones desde salas remotas, marcando un avance clave en digitalización y eficiencia productiva.
Control remoto
Desde 2019, la gran minería comenzó a incorporar estos centros como parte de su transformación tecnológica. Su función principal es integrar información operacional en una sola plataforma para mejorar la toma de decisiones.
En términos simples, un CIO actúa como el “cerebro” de la operación minera, conectando datos, equipos y procesos en tiempo real.
“Según su ubicación, incentiva el desarrollo de técnicos y capacidades en los ecosistemas locales”, explicó José Ramón Abatte, gerente de tecnología y digitalización de Codelco.
Impacto productivo
La implementación de estos centros ya muestra resultados concretos en eficiencia y productividad.
En operaciones como El Teniente, Chuquicamata, Ministro Hales y Andina, Codelco reporta una reducción de entre 15% y 25% en la variabilidad de tareas críticas.
Un ejemplo es la puesta en marcha de procesos tras mantenciones: lo que antes tomaba más de un día, hoy puede ejecutarse en solo 4 a 6 horas desde un centro remoto.
Innovación tecnológica
Los CIO también facilitan la incorporación de herramientas como inteligencia artificial y análisis de grandes volúmenes de datos.
Estas tecnologías permiten anticipar desviaciones, optimizar recursos y mejorar la seguridad operacional.
“Esta tecnología ayuda a anticipar desviaciones, optimizar recursos y mejorar productividad y seguridad al eliminar ‘silos’ de información”, señaló Denny’s Claros, subgerente de Operaciones Minas UG de Lundin Mining Candelaria.
Inclusión laboral
Más allá de la eficiencia, estos centros están transformando el perfil laboral de la minería.
En 2025, Lundin Mining Candelaria implementó una sala de control remoto operada completamente por mujeres en su mina subterránea Santos, marcando un avance en inclusión y equidad.
“La iniciativa apunta a optimizar la gestión operativa y consolidar la participación de mujeres como pilar de la operación”, explicó Claros.
Formación y talento
El avance de los CIO también exige nuevas competencias laborales, especialmente en áreas como analítica de datos, automatización y operación remota.
Para responder a esta demanda, la industria ha fortalecido su vínculo con instituciones de formación.
Programas como el Técnico Universitario en Minería Remota Inteligente, impulsado por Mine Class junto a la Universidad Mayor, buscan preparar capital humano para este nuevo escenario.
“Permiten compatibilizar mejor vida personal y laboral, y amplían la base de talento disponible”, afirmó Claudio Valenzuela, CEO de Mine Class.






