La nueva infraestructura del sistema Aguas Esperanza incrementa la capacidad de transporte hídrico en la Región de Antofagasta, respondiendo al crecimiento operacional del distrito minero de Antofagasta Minerals sin recurrir a fuentes continentales.
El sistema Aguas Esperanza inició la entrega de agua de mar al Distrito Minero Centinela con la entrada en operación de SIAM II, una segunda tubería que amplía significativamente la capacidad de transporte hídrico para la minería del cobre, en un contexto de alta demanda y escasez estructural de agua en el Desierto de Atacama.
El proyecto, desarrollado por Almar Water Solutions y Transelec, suma 56.000 m³ diarios de capacidad a los 111.000 m³/día ya operativos del sistema SIAM I. En total, la infraestructura supera los 167.000 m³/día mediante una red de 144 kilómetros que conecta el Puerto de Michilla con la faena minera ubicada a 2.220 metros sobre el nivel del mar.
Desde su origen, tanto Nueva Centinela como Minera Antucoya han operado utilizando agua de mar sin desalar, una estrategia que evita la extracción de aguas continentales y reduce la presión sobre los acuíferos del norte de Chile. La entrada en operación de SIAM II permite sostener este modelo frente al aumento en los requerimientos hídricos del distrito.
Demanda hídrica
La ampliación del sistema responde directamente al crecimiento operacional de Nueva Centinela y a las necesidades de abastecimiento de Minera Antucoya, ambas pertenecientes a Antofagasta Minerals. En este contexto, la disponibilidad de agua de mar transportada desde la costa se vuelve un factor crítico para garantizar continuidad productiva en una de las zonas más áridas del planeta.
La infraestructura permite transportar agua sin procesos de desalinización, lo que implica menores requerimientos energéticos en comparación con plantas desaladoras, al tiempo que se alinea con estrategias de sostenibilidad y eficiencia en el uso de recursos.
“Con la puesta en servicio de SIAM II, consolidamos una infraestructura clave para la seguridad hídrica de Nueva Centinela y reafirmamos nuestra apuesta por soluciones sostenibles, eficientes y financieramente sólidas para la industria”, afirmó Carlos Cosín.
Infraestructura clave
La construcción de SIAM II se completó en aproximadamente 22 meses e implicó la coordinación logística, técnica y regulatoria de una obra de gran escala. Durante su desarrollo, el proyecto alcanzó una dotación cercana a 2.600 trabajadores, contribuyendo al empleo en la Región de Antofagasta.
El sistema opera con energías renovables y fue diseñado para permitir futuras ampliaciones en su capacidad de bombeo, en línea con el crecimiento proyectado del distrito minero.
Por su parte, Arturo Le Blanc señaló que el proyecto “es inédito y relevante para la industria minera verde en Chile”, destacando la complejidad técnica y la coordinación entre los distintos actores involucrados.
Modelo operativo
El sistema se estructura bajo el modelo BOOT (Build, Own, Operate and Transfer), que contempla la adquisición de la infraestructura existente (SIAM I), la construcción de SIAM II y su operación durante 16 años. Este esquema permite a las compañías mineras externalizar el suministro de agua, optimizar recursos financieros y concentrarse en sus procesos productivos.
La iniciativa requirió una inversión total cercana a los US$1.500 millones, con financiamiento bancario por aproximadamente US$1.300 millones, y ha sido reconocida como proyecto de financiamiento verde por su alineación con estándares internacionales de sostenibilidad.
Detalles técnicos
El sistema de transporte de agua Centinela alcanza una capacidad superior a 167.000 m³/día mediante dos tuberías que recorren 144 kilómetros desde la costa hasta operaciones ubicadas a más de 2.200 metros de altura. La infraestructura conecta el Puerto de Michilla con el distrito minero y permite escalar el suministro de acuerdo con la demanda futura.






