En síntesis
La industria del litio en Chile comenzó una transición tecnológica que podría redefinir completamente la producción en el Salar de Atacama.
Ver resumen ejecutivo completo
Empresas como Albemarle y Novandino Litio avanzan hacia tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE), buscando reducir extracción neta de salmuera, aumentar recuperación mineral y responder a las nuevas exigencias ambientales de la transición energética. La transformación no sólo impactará a la minería chilena. También podría definir el posicionamiento global de Chile en el mercado de minerales críticos para las próximas décadas.
La industria del litio comenzó una transición histórica desde la evaporación solar hacia tecnologías de extracción directa que prometen menor impacto hídrico, mayor eficiencia y una nueva etapa para el Salar de Atacama.
Las gigantescas piscinas azules que durante décadas definieron la producción de litio en el norte de Chile podrían comenzar a desaparecer gradualmente del Salar de Atacama.
La industria inició una transformación tecnológica que busca reemplazar parte del histórico modelo de evaporación solar por sistemas capaces de extraer litio de manera más rápida, eficiente y con menor extracción neta de salmuera.
La apuesta tiene nombre: Extracción Directa de Litio, o DLE por sus siglas en inglés.
Y ya no se trata de una idea experimental.
Albemarle, Novandino Litio —la sociedad entre Codelco y SQM— y otros proyectos en desarrollo comenzaron a avanzar hacia este nuevo modelo, que podría redefinir el futuro del litio chileno y cambiar la forma en que el país participa en la transición energética global.
Cambio de paradigma
Chile construyó su liderazgo mundial en litio gracias a un modelo relativamente simple: extraer salmuera desde los salares y dejar que el sol del desierto evaporara el agua durante meses hasta concentrar el mineral.
El proceso convirtió al Salar de Atacama en uno de los centros de producción de litio más importantes del planeta.
Pero también abrió un debate cada vez más intenso sobre:
- uso de agua,
- impacto sobre ecosistemas altoandinos,
- biodiversidad,
- y sostenibilidad de largo plazo.
La presión ambiental, sumada al crecimiento explosivo de la demanda global por baterías y electromovilidad, comenzó a empujar a la industria hacia una nueva etapa tecnológica.
Qué es DLE
La Extracción Directa de Litio funciona de manera distinta al sistema tradicional de evaporación.
En vez de mantener la salmuera durante largos períodos en piscinas, la tecnología utiliza materiales adsorbentes, membranas o procesos químicos capaces de capturar selectivamente el litio.
Posteriormente, la salmuera baja en litio puede reincorporarse nuevamente al salar.
La principal promesa de esta tecnología es:
- recuperar más litio,
- usar menos tiempo,
- reducir evaporación,
- y disminuir la extracción neta de salmuera.
En la práctica, la industria busca pasar desde un modelo basado en evaporación masiva hacia uno de procesamiento químico e industrial mucho más sofisticado.
La apuesta de Albemarle
Uno de los proyectos más avanzados es TED —Transición hacia la Extracción Directa de Litio— impulsado por Albemarle en el Salar de Atacama.
La iniciativa fue ingresada al Sistema de Evaluación Ambiental como una modificación de la operación actual de la compañía y contempla una inversión potencial de hasta US$ 3.100 millones.
El proyecto considera:
- una planta DLE modular,
- seis trenes de extracción,
- nueva infraestructura eléctrica,
- sistemas de monitoreo hidrogeológico,
- y reincorporación de salmuera al salar.
Según la empresa, las pruebas piloto desarrolladas en Antofagasta ya alcanzaron recuperaciones superiores al 94%.
La compañía además proyecta reducir la extracción neta de salmuera desde 442 litros por segundo hasta 142 litros por segundo cuando los seis trenes estén operativos.
Novandino y Salar Futuro
La transición tecnológica no ocurre sólo en Albemarle.
Novandino Litio —la nueva sociedad entre Codelco y SQM— también impulsa el proyecto Salar Futuro, considerado uno de los pilares de continuidad de la producción de litio chilena después de 2030.
La iniciativa busca incorporar tecnologías DLE para reducir progresivamente la dependencia de evaporación solar y extender la operación en el Salar de Atacama hasta 2060.
El proyecto forma parte de la Estrategia Nacional del Litio y contempla inversiones cercanas a US$ 3.000 millones.
La compañía plantea objetivos similares:
- menor extracción de salmuera,
- reducción de evaporación,
- menor uso de agua continental,
- y producción de litio con estándares ambientales más exigentes.
La carrera tecnológica
La aparición simultánea de estos proyectos refleja algo más profundo: la industria del litio chileno ya tomó la decisión estratégica de migrar hacia nuevas tecnologías de extracción.
La tendencia no se limita a Albemarle o Novandino.
Otros proyectos en Chile también comenzaron a explorar o incorporar DLE:
- Salares Altoandinos de Codelco y Rio Tinto,
- CleanTech Lithium,
- Wealth Minerals,
- y proyectos en Maricunga y Laguna Verde.
La transformación además ocurre en paralelo a avances similares en Argentina, China y Estados Unidos.
La gran pregunta ahora no es si la Extracción Directa de Litio llegará a Chile.
La pregunta es si realmente podrá reemplazar el modelo que convirtió al Salar de Atacama en uno de los epicentros mundiales del litio.
Por qué cambia la industria
La presión por desarrollar nuevas tecnologías responde a varios factores.
Agua y legitimidad ambiental
Los salares son ecosistemas extremadamente sensibles y la discusión sobre el uso de salmuera se convirtió en uno de los temas más complejos para la minería del litio.
La DLE aparece como una posible respuesta frente a esas preocupaciones.
Mayor recuperación
El sistema tradicional puede tardar más de un año en concentrar litio mediante evaporación.
La extracción directa promete tiempos mucho menores y mayores tasas de recuperación.
Competencia global
Chile enfrenta presión para mantener liderazgo frente al avance de Argentina, China y otros productores que también aceleran el desarrollo de nuevas tecnologías.
Nueva política pública
La Estrategia Nacional del Litio impulsó la idea de avanzar hacia operaciones con menor impacto ambiental y mayor incorporación tecnológica.
Las dudas pendientes
Pese al entusiasmo industrial, la DLE todavía enfrenta desafíos relevantes.
Hasta ahora, muy pocas tecnologías lograron demostrar éxito masivo y continuo en salares complejos como Atacama.
La principal discusión sigue abierta:
- si la reincorporación realmente protege el equilibrio hidrogeológico,
- cómo reaccionarán los acuíferos y lagunas,
- cuánto costará operar estas tecnologías,
- y si podrán escalarse industrialmente de manera sostenible.
También existen desafíos energéticos, ya que la DLE requiere más electricidad y mayor infraestructura industrial que el modelo tradicional basado en evaporación solar.
Lo que está en juego
La transformación de la extracción de litio podría convertirse en uno de los cambios más importantes que ha vivido la minería chilena en décadas.
Lo que está ocurriendo en el Salar de Atacama no sólo definirá el futuro de las empresas que operan allí.
También podría determinar:
- cómo Chile mantiene su liderazgo global,
- qué estándar ambiental tendrá la industria,
- y cuál será el rol del país en la transición energética mundial.
La gran pregunta ahora no es si la Extracción Directa de Litio llegará a Chile.
La pregunta es si realmente podrá reemplazar el modelo que convirtió al Salar de Atacama en uno de los epicentros mundiales del litio.
Detalles clave
Proyectos que avanzan hacia DLE en Chile
Albemarle — Proyecto TED
- Inversión potencial: hasta US$ 3.100 millones
- Tecnología: Extracción Directa de Litio
- Objetivo: reducir extracción neta de salmuera
- Ubicación: Salar de Atacama
Novandino Litio — Salar Futuro
- Sociedad: Codelco + SQM
- Inversión estimada: cerca de US$ 3.000 millones
- Horizonte operativo: hasta 2060
- Tecnología: Extracción Directa de Litio
Otros proyectos
- Salares Altoandinos (Codelco + Rio Tinto)
- CleanTech Lithium
- Wealth Minerals
- Maricunga
- Laguna Verde






