El proyecto Águila Mora, aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva), contempla una inversión de US$336 millones para almacenar energía solar y devolverla al sistema eléctrico en horarios de alta demanda.
La expansión solar del norte de Chile abrió un nuevo desafío para el sistema eléctrico: qué hacer con la enorme cantidad de energía renovable que hoy muchas veces no alcanza a utilizarse.
En ese escenario, los sistemas de almacenamiento comienzan a transformarse en infraestructura estratégica para la transición energética chilena.
Uno de los proyectos que busca avanzar en esa línea es el “Sistema de Almacenamiento de Energía Águila Mora”, iniciativa recientemente aprobada por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) y que contempla la instalación de una gran planta de baterías de ion-litio para capturar excedentes solares y reinyectarlos posteriormente al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La iniciativa considera una inversión estimada de US$336 millones y una capacidad de almacenamiento de 1.200 MWh durante cuatro horas, junto con una potencia de 300 MW.
Megabatería de litio
El proyecto se emplazará a 34 kilómetros al norte de María Elena y considera la instalación de 293 contenedores de baterías de ion-litio, además de infraestructura eléctrica complementaria para conectarse al SEN.
Entre las obras contempladas destacan:
- subestación elevadora 33/220 kV
- línea de transmisión de 220 kV
- centros de transformación
- inversores bidireccionales
- caminos de acceso
- sistemas auxiliares de operación
El sistema permitirá almacenar energía proveniente de la Subestación Ana María en horarios de baja demanda e inyectarla nuevamente a la red cuando aumente el consumo eléctrico.
Actualmente, una parte importante de la energía solar generada en determinadas horas del día no logra ser utilizada completamente debido a restricciones de transmisión y exceso de oferta eléctrica.
Ese fenómeno, conocido como vertimiento renovable, obliga incluso a reducir generación solar aun cuando existe disponibilidad energética.
Los sistemas BESS —Battery Energy Storage System— buscan justamente enfrentar ese problema al desplazar energía desde horarios de baja demanda hacia bloques horarios de mayor consumo.
También te puede interesar:

Chile pierde cerca de un cuarto de su energía renovable por límites de transmisión y almacenamiento
El aumento de generación ERNC convive con un alza de recortes que supera los 1.800 GWh en 2026, reflejando cuellos de botella estructurales en el sistema eléctrico. Ver nota completa
Construcción y operación
El inicio de construcción está previsto para mayo de 2027 y la entrada en operación comercial se estima para noviembre del mismo año.
Durante la etapa de construcción el proyecto podría alcanzar un máximo de 150 trabajadores, mientras que en operación requerirá cerca de 10 personas.
La vida útil proyectada del sistema es de 31 años.
Aspectos ambientales
El proyecto fue evaluado mediante una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), donde el titular sostuvo que la iniciativa no generará impactos ambientales significativos asociados a emisiones, ruido, vibraciones o afectación de comunidades.
La iniciativa sí considera monitoreo arqueológico y paleontológico durante las obras debido a potenciales hallazgos asociados a excavaciones y movimientos de tierra.
Además, el plan de contingencias contempla riesgos vinculados a:
- incendios
- derrames
- accidentes de tránsito
- eventos sísmicos
- contingencias asociadas a maquinaria y sustancias peligrosas
Detalles clave
- Proyecto: Sistema de Almacenamiento de Energía Águila Mora
- Inversión: US$336 millones
- Capacidad: 300 MW
- Almacenamiento: 1.200 MWh
- Tecnología: baterías de ion-litio
- Vida útil: 31 años
- Inicio construcción: 2027
El avance de iniciativas como Águila Mora comienza a consolidar una nueva etapa para el sistema energético chileno, donde el almacenamiento ya no aparece solo como complemento de las renovables, sino como una pieza clave para sostener la expansión solar del norte del país.






