La hoja de ruta actualizada bajo el exministro Álvaro García reconoce un avance más lento de la industria, mientras el nuevo vicepresidente de Corfo evalúa ajustes al financiamiento.
El hidrógeno verde en Chile entra en una fase de ajuste. La actualización de la estrategia nacional —presentada en marzo bajo la gestión del exministro de Energía, Álvaro García— reconoce que el desarrollo de la industria ha sido más lento de lo previsto a nivel global, obligando a redefinir prioridades.
La señal es reforzada por el nuevo vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Ignacio Mujica, quien advirtió que “evidentemente, el desarrollo que ha tenido la industria ha sido mucho más lento del que todos hubiéramos querido”, dijo a La Tercera.
El directivo agregó que “las condiciones de mercado quizá no están listas” para el despliegue de proyectos de gran escala, instalando una señal de cautela en el sector.
Nuevo enfoque
La actualización de la estrategia introduce un giro relevante: priorizar el desarrollo de la demanda interna antes de escalar la exportación.
El documento plantea que sectores como minería, refinación, fertilizantes y transporte serán clave para impulsar el uso local de hidrógeno verde y viabilizar proyectos en una etapa inicial.
Este cambio busca preparar al país para competir en el mercado internacional, pero desde una base más gradual.
“Tenemos que mantener las capacidades vigentes, para que, si en tres o cinco años más el mercado está listo, Chile esté primero en esa competencia”, afirmó José Ignacio Mujica a La Tercera.
Menor velocidad
La estrategia también reconoce que el despliegue global no ha avanzado al ritmo esperado, lo que obliga a una mirada “con pragmatismo y realismo” sobre el desarrollo de la industria.
Este ajuste contrasta con las proyecciones iniciales que anticipaban un crecimiento acelerado del sector en esta década.
Costo estructural
Uno de los factores que explica este escenario es la estructura de costos del hidrógeno verde. Reducir la brecha frente a alternativas fósiles aparece como una de las principales barreras para el desarrollo de proyectos.
Datos difundidos por Corfo, en base a análisis del Banco Mundial, indican que la electricidad representa cerca del 69% del costo de producción, condicionando la viabilidad económica de las iniciativas.
Revisión de instrumentos
En paralelo, el gobierno evalúa ajustes a los instrumentos de apoyo, incluyendo una línea de financiamiento cercana a los US$1.000 millones administrada por Corfo.
El objetivo es alinear estos recursos con el estado real del mercado, evitando descalces entre financiamiento disponible y proyectos viables.
Mirada de largo plazo
Pese al ajuste, la estrategia mantiene la ambición de posicionar a Chile como un actor relevante en la industria global del hidrógeno verde.
“Tenemos que mantener las capacidades vigentes, para que, si en tres o cinco años más el mercado está listo, Chile esté primero en esa competencia”, afirmó José Ignacio Mujica a La Tercera.
Actualización de la ESTRATEGIA NACIONAL DE HIDRÓGENO VERDE Y DERIVADOS






